Comprar una casa en México se está convirtiendo en una verdadera carrera contra el tiempo. Según la calificadora Fitch Ratings, los precios de la vivienda aumentarán entre 7 y 8% durante 2026, superando la inflación y complicando el acceso a una vivienda propia para muchas familias.
El Índice SHF de Precios de la Vivienda reportó un incremento del 8.9% en 2025 y un 8.7% anual en el primer trimestre de 2026. El valor promedio de una vivienda adquirida mediante crédito hipotecario en los primeros meses de 2026 fue de 2,024,337 pesos, con una mediana de 1,331,000 pesos. Sin embargo, la producción de vivienda en México ha caído un 59% en 2025 respecto a 2015, con solo 124,793 viviendas estimadas para ese año, lo que no satisface la demanda creciente.
La Encuesta Nacional de Vivienda del INEGI estima que 7.6 millones de hogares tienen necesidad o intención de rentar, comprar o construir una vivienda, equivalente a una demanda de 8.2 millones de viviendas. Por otro lado, los costos de materiales de construcción y mano de obra han aumentado anualmente 4.84% y 5.38% respectivamente, encareciendo aún más los proyectos inmobiliarios.
Para adquirir una vivienda promedio mediante crédito hipotecario se requiere un ingreso mensual cercano a 64,000 pesos, cifra muy superior al ingreso promedio de la población. Además, la edad promedio para comprar una vivienda ha aumentado de 29 a 39 años en aproximadamente una década, reflejando las dificultades económicas para acceder a una propiedad.
El Gobierno federal ha implementado el programa Vivienda para el Bienestar con una meta de 1.8 millones de viviendas, pero el precio máximo planteado de 630,000 pesos enfrenta dificultades en zonas con suelo caro, lo que limita su efectividad para cubrir la demanda real.
En conclusión, el mercado inmobiliario mexicano enfrenta un escenario complejo con precios en aumento, baja producción y alta demanda, lo que convierte la compra de una casa en un desafío creciente para los mexicanos.
